Se hacen pocos los elogios para describir la magia que entregó Faith no More en Chile en su segunda jornada en el Estadio Bicentenario de La Florida. Puesta en escena, técnica perfecta, pasión, violencia, amor y odio plasmaron Patton, Hudson, Bordin, Bottum y Gould en cerca de una hora y media de show en lo que me atrevo a decir que será – lejos – el concierto del año.
La previa estuvo a cargo de teloneros de peso muy bien elegidos. Fiskales ad hok es tal vez la banda chilena que más se merece abrir para una banda como ésta, debido a su calidad y consecuencia. Luego Sepultura puso poder y clásicos del metal contemporáneo, Andreas Kisser mostró una potencia excelente en la guitarra y su vocalista – menospreciado por los fanáticos de Max Cavalera – estuvo a la altura y con estilo.
Luego de la espera y un retraso no excesivo se apagaron las luces, ya era de noche. Entre gritos y aplausos salen a escenario toda la banda menos su líder. ¿Dónde está Patton? De pronto una luz y aparece Mike vestido con un perfecto traje plateado brillante, una rosa roja en su bolsillo, camisa abierta negra, cadena de oro y bastón; el recinto se vino abajo. Como un capo de la mafia italiana, posó unos segundos para dar paso a su notable puesta escena sin nada de artificios, no es necesario, sólo un telón rojo es suficiente. Comenzó todo, sonaba Reunited.
Con un riff energético y una sirena de megáfono, comenzó el deleite original de los californianos, “From out of Nowhere” fue la elegida para la apertura. Desde el primer minuto la audiencia explotó, energética y comprometida, más de 20 mil personas saltando y disfrutando con una de la banda más importante e influyente de los últimos tiempos.
Al avanzar del set list todo fue aún mejor. “Caffeine”, brutal; “Cucko for Caca”, violenta; “Evidence”, hermosa, en español y con chupalla puesta. Entre temas Rody Bottom agradecía – emocionado y feliz – el mega recibimiento de la audiencia. Y es que el término corear queda corto en esta oportunidad, era una potencia desbordada de la audiencia que sabía cada verso y lo cantaba a toda voz, dirigidos por Patton cual maestro de orquesta, incluso se cantaron los punteos de guitarra y teclado, sorprendiendo a los mismos músicos. Sobre los escupitajos – hubo y de ambos lados – pero está lejos de ser lo más importante.
Mike Patton realizó una de las mejores performance sobre el escenario visitas en nuestro país. En “Just a Man” saltó hacia abajo del escenario y pasó su micrófono al público desatando un carnaval. Tirado en el piso sin su chaqueta y la camisa totalmente abierta, saltaba con espasmos como los del pez en la escena final del video de Epic, los cuales segian sus compañeros con imporvisadas notas.
Le decía “Buena Juanito” a John Hudson luego de un sólido punteo de guitarra y en un español pasado a italiano – su otra lengua además del inglés – dijo “Querían esto parece, tomen!” Cuando comenzó a sonar el primer compas de “Ricochet”, tema que los fans habían solicitado a parte de la banda personalmente. La canción fue alabada y el final fue histórico cuando Patton cambió la letra y esbozó “Mr. Pinochet is going to hit you”. Clásicos que han sido tocados en este “Second Coming Tour” como “Epic”, “Surprise you’ re dead” y “The Gentle art of making enemies”; se mezclaron con agradables sorpresas como RV del discaso Angel Dust.
Era una noche soñada cuando todo pareció que podría arruinarse. Había pasado la primera despedida cuando los californianos volvieron a escenario para desangrar talento con una intro de “Chariots Of Fire” para dar paso “Stripsearch”, la piel de gallina era imposible de evitar. Luego vino el desorden con “We Care a Lot”, todos pensábamos que cerrábamos la noche con broche de oro y agotamos todos nuestras energías cuando quedamos en mute. Una falla técnica cortó el sonido de la mitad de la canción y era la última, la banda se despidió y no se escuchaba nada. La mala onda se enfocó contra la torre de control en la mitad de la cancha, a quienes llenaron de improperios.
Frases como “Me gaste 60 lucas…” “Empeñe la tele…” o “Se dónde encontrarte…” se oían por doquier. Era una mala manera de cerrar tan increíble noche. La banda a pesar de terminar la canción concentrados, en la despedida percibió la onda rara en donde todos pifiaban y decían no con sus brazos en alto. La rabia crecía y podía pasar cualquier cosa. Sin embargo Faith no More parecía comprender y agradecieron tanta energía y corazón que le pusieron los chilenos en sus dos jornadas de visita que salieron – con el sonido arreglado, ojalá asesinen a quien pisó el cable - para degustar “Pristina”, un temón que dio el final que se merecía la noche: Patton con tonos perfectos acompañado de un coro de 20 mil almas cantando “I’ll be with you”.
Y se bajó el telón al concierto del año. Mike cantaba para cerrar “estaré contigo”, esperemos que Chile esté contigo otra vez Mike.
Por Felipe Jubal
Foto: fmn.com





Hoo won, me hiciste llorar.
Ahora estoy en Finlandia y acabo de ver a FNM en Junio pasado y los wones de aca me defraudaron, por que con cuea movian una mano al basilar los temas.
Que ganas de haber estado en chile pal concierdo de FNM.
Como lo describes me queda mas que claro que fue inolvidable.
Agradesco al sitio y al que escribio el esta nota.
Por ultimo, me siento orgulloso de ser chileno y ojala pueda ver a mi banda favorita algun día en CHILE.
Loko el final fue tal cual, menos mal que salieron denuevo, mortal el concierto
Weno el articulo, esuche que ahora quieren cerrar la gira second coming tour en chile, quedaron lokos con el recibimiento de la gente.