En el momento preciso de su exposición mediática, los ingleses mataron en su debut en Chile. Una hora y media y dos discos bastaron para hacer delirar a la nueva y energética generación britpop que repletó el Teatro Caupolicán.
Efectivo, rápido, adolescente. Las canciones de The Kooks son tan urgentes y pegadizas como todo lo que te pasa cuando tienes 20 años, el promedio de edad de la banda y también del público, sorprendentemente fiel: se lo corearon todo a recinto lleno.
Originarios de Brighton, Inglaterra, The Kooks se ganó todos los aplausos con su primer disco Inside In / Inside Out (2006) y perdió la bendición de la crítica con el segundo, Konk (2008), un álbum objetivamente menos inspirado, pero no como para justificar el desprecio que les hizo la prensa británica. Sobre todo pensando en lo bueno que es su show en vivo.
Con puntualidad Made In England comenzó el concierto, y la artillería pesada fue descargada de inmediato: la banda arrancó con “Always Where I Need To Be” y “Matchbox”, y hasta el momento de bis no volvieron a tomarse un respiro. Luke Pritchard, con una voz calcada al estudio de grabación, comandaba el ataque que repasó el repertorio de sus dos discos y hasta el álbum de bonus tracks “Rak”, que acompañó la edición especial de “Konk”.
Se suceden más clásicos indie-pop: “Ohh La”, “She Moves On Her Way”. La lista de singles se acaba rápido, pero la gente es estudiosa, canta todas las letras. Paul Garred suda de lo lindo tras su batería, mientras arma la base de la coreadísima “Do You Wanna”. Algo pasa con la guitarra de Luke: tras un par de intentos por hacerla sonar, la estrella furioso contra el suelo. Momento rockstar. No pasa nada: llega otro instrumento y mientras tanto, el talentoso Hugh Harris y el novato Peter Denton cubren bien el impasse, justo a tiempo para el peak de la noche: “Naive”.
El final llega con la emotiva “Stormy Weather” y “Sofa Song”, acompañada de todos las movidas clásicas de los grupos de rock: envolverse con la bandera, mezclarse con la primera fila, lanzar baquetas. El pito en la oreja y la sonrisa cuando se prenden las luces son un buen signo: con las 20 canciones de The Kooks no descubrimos la pólvora, pero si que ésta prende rápido y bien.
Setlist
Always Where I Need To Be
Matchbox
Eddie’s Gun
Ohh La
Sway
Time Awaits
One Last Time
She Moves On Her Way
Mr. Maker
Do You Wanna
Naive
Rainbow
Down To The Market
Shine On
See The World
Princess Of My Mind
See The Sun
Stormy Weather
Sofa Song
Fotografías: Mauricio Canales C.
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Buena! Fue el medio bacilón de show jaja.